Caso de estudio · Desarrollo de talento · Stamford, Connecticut

Southwest CT Tech Hub: una iniciativa nueva con página propia.

El Southwest Connecticut Tech Hub ya tenía sitio web. Lo que no tenía era un lugar para The Exchange — una iniciativa regional nueva que conecta a empleadores con estudiantes y talento tecnológico en sus primeros años. Dos direcciones de diseño, un prototipo que el comité podía abrir y usar, y un desarrollo en WordPress dentro del sitio que ellos mismos administran: en línea en unas seis semanas.

Dos direcciones de diseñoPrototipo navegable en HTMLDesarrollo en WordPressDos formularios de entradaSistema de marca del clienteDiseño móvil primeroCompletamente animada
La página de The Exchange: el titular “Real Work. Real Experience. Regional Talent.” en blanco y cian sobre un fondo índigo profundo, con dos botones, Submit an Opportunity y Express Interest.
La página en vivo, embebida aquí y funcional: recórrela, sigue las dos rutas de entrada o ábrela a tamaño completo en su propia pestaña.

El punto de partida

El Southwest Connecticut Tech Hub es una alianza regional con sede en Stamford que conecta a empleadores del condado de Fairfield con personas que están entrando a carreras tecnológicas. Su sitio web ya estaba completo y en uso. Lo nuevo era The Exchange: un programa definido junto con los empleadores, que había que explicar con la claridad suficiente para que un negocio enviara un proyecto real y para que alguien en cambio de carrera levantara la mano. Así que no era un rediseño. Era una página nueva que tenía que parecer que siempre había estado ahí — y que debía pasar por un comité antes de que alguien fuera de la organización la viera.

Qué se hizo

  • Dos direcciones, construidas en vez de maquetadas. Diseñé dos direcciones para la página y construí las dos como páginas estáticas funcionales, en lugar de presentar imágenes planas. El comité podía abrirlas en el teléfono, recorrerlas y presionar los botones, que es una conversación muy distinta a revisar la foto de un sitio web.
  • La dirección aprobada, terminada en HTML. Cuando una de las dos ganó, se desarrolló por completo — estructura final, el proceso de seis pasos, comportamiento responsivo — y volvió a revisión como enlace, para que cada ronda de comentarios cayera sobre la página real.
  • La marca del cliente, aplicada. El Tech Hub entregó su propia mini guía de estilo. Mi trabajo fue aplicarla — la paleta índigo y cian, la tipografía, el logotipo — para que la página nueva se leyera como parte de la organización y no como una visita.
  • Dos formularios, hechos desde cero. Toda la página desemboca en dos acciones: un empleador que envía una oportunidad y un candidato que expresa interés. Construí los dos formularios desde cero, con sus propios campos y sus propios destinos, para que los dos públicos nunca terminen en la misma pila.
  • Pensada para el teléfono, y animada. Casi toda la gente a la que esta página le habla la va a abrir en el teléfono, así que el diseño parte de ahí: el proceso de seis pasos se apila en una sola columna legible, la tipografía y los espacios escalan con la pantalla, y los dos botones quedan lo bastante grandes para el pulgar. La página además se mueve — las secciones entran con animación al aparecer y las tarjetas y botones responden al cursor y al toque — y ese movimiento respeta la preferencia de movimiento reducido del lector, para que nadie reciba animaciones que no pidió.
  • Reconstruida en WordPress y publicada. Con la aprobación en mano, la página se rehízo en WordPress dentro de cttechhub.org y se publicó en /the_exchange/ — dentro del sitio que el equipo ya sabe usar.
  • Unas seis semanas, casi todas de revisión. Lo lento no fue construir, fue el ciclo de aprobación. Trabajar con un comité significa entregar cosas que de verdad se puedan revisar y versionarlas para que una ronda de comentarios no deshaga la anterior.

Desde el lanzamiento

La página salió hace poco, así que todavía no hay números que reportar — y prefiero decirlo a inventarlos. El equipo del Tech Hub la administra desde WordPress; Argus no le da mantenimiento. Eso era parte de la idea: la página vive dentro de un sitio que la organización ya controla, así que nada de esto depende de que yo siga disponible.

Qué dice esto sobre cómo trabajo

No todos los proyectos son un sitio desde cero. Buena parte del trabajo es agregar algo nuevo a un sitio que ya existe, con una marca que escribió otra persona y con gente que tiene que aprobarlo antes de publicarlo. Eso exige prototipos en lugar de maquetas, versiones en lugar de discusiones, y un desarrollo que el propio equipo del cliente pueda mantener después. Es la misma disciplina detrás de un sitio de cinco páginas para un negocio en Stamford — mira diseño web para ver qué incluye un proyecto y cuánto cuesta.

¿Algo nuevo que agregar a un sitio que ya tienes?

Presupuesto gratis, sin compromiso. Un sitio de una página desde $1,500 y uno de cinco páginas desde $3,200 — precio fijo, por escrito, antes de empezar.